Antonio, yo no escribiré sobre ti
Martes, Agosto 5th, 2008Avanza el calendario de este mes agosto que viene apisonando brisas y cada día, inexorable, se acerca más el día 28.
Ese día, Antonio, hará un año que nos dejaste.
Yo, Antonio, te diré que no ha pasado un solo día desde que te fuiste en el que no te haya recordado. No me pregunto por qué te has ido, ni pienso en lo injusto de la vida. No lloro recordándote (ya no). No maldigo tu suerte maldita.
Sólo es que no hay un solo día en el que no tenga un recuerdo para ti.
Ahora, el día 28, hará un año. Un año repleto de tu ausencia. Y yo no escribiré sobre ti.
No me sale ¿sabes?
Y como para mí escribir es dar salida a lo que llevo dentro, no escribiré sobre ti.
Las televisiones, ese día 28, volverán a bombardearnos con las imágenes terribles de aquel partido frente al Getafe, volverán a ofrecernos una y otra y otra vez tu salida del campo, jamás hubo tanta gallardía para un adiós definitivo. Se cebarán con tu imagen, con tu recuerdo, con palabras de aquel, y del otro, con lágrimas un millón de veces lloradas.
En mi blog ese día 28 no habrá nada sobre ti, Antonio.
Nada tangible, nada palpable.
En mi blog, que es mi corazón, tú siempre estás.
Y ya escribí cuando paseaban tu cuerpo encerrado en una caja de madera que por mi parte me apetecía dar por cerrado ese cruel protocolo que tanto gusta escenificar en este tipo de adioses.
No colaboraré a ello, pero respeto profundamente a quien sienta la necesidad de hacerlo.
Homenajes, recuerdos, llantos, anécdotas, más llantos, tu foto, tu cara, tus goles, más llantos, tu dieciséis, tu adiós…
Más llantos.
Por mi parte, Antonio, sólo recordarte lo mucho, lo muchísimo, que por aquí abajo te seguimos queriendo.
Hoy, 5 de agosto de 2008. El día en que un amigo desconocido, Adolfo Moreno, tal vez sin saberlo él, me movió a escribir sobre ti.
Un día cualquiera.
Uno de tantos días inundados de tu ausencia.




