Protejan a los artistas (siempre que sean del Madrid o del Barça)
Domingo, Agosto 24th, 2008Es muy deplorable el papelón de los pesebristas de la división mediático galáctica o de la división mediático culé.
A todos estos chupatintas o chupamicros se le inunda la boca de pedir grandes castigos para aquellos futbolistas que fríen a patadas a sus jugadores “artistas”: os hablo de tipos como Messi, Agüero (gran jugador, inmenso marrulero también) o Robinho (gran artista…pero de circo).
Hay que ver la que forman los tíos con su rodillos mediáticos en cuantito que alguien le sopla en la oreja a cualquiera de estos.
Sin embargo, cuando se trata de jugadores artistas de verdad, artistas porque están fabricados en la cuna del arte futbolero que es, para que se entere este ejército insoportable de tarambanas, la Carretera de Utrera, el origen de nuestras grandeza, entonces no sólo callan, no sólo miran para otro lado, no sólo desvían la atención, sino que encima usan todo su triste poder (triste porque es mucho y nosotros siempre somos las víctimas) incluso para intentar colocarle a nuestros jugadores la etiqueta de polémicos o de cuentistas.
El ejemplo más claro de esto que digo lo tenemos en Diego Capel.
Machacado hasta no poder más en cada partido (es cierto que a veces se tira y esto debería corregirlo el almeriense), el remate de los tomates fue lo sucedido en la semifinal del Carranza, en aquel partido en el que el más grande equipo del Sur de España bailó al Villarreal.
Algunos futbolistas de este equipo se volvieron pandilleros de suburbios y, poco acostumbrados al meneo que le estaba proporcionando el Sevilla FC, se dedicaron a repartir estopa, a la violencia por la violencia.
Estos pandilleros de tres al cuarto no sólo encuentran la complicidad de los medios manipuladores sino también de los árbitros.
Cuando en un partido se suceden acciones como las de los violentos amarillos del Villarreal o como la de los violentos moraditos del Málaga el tipo que está arbitrando es tan culpable como el que endiña.
Miren esta foto.

El tal Gaspar este del Málaga…¿Tiene muchas opciones de jugar la pelota? ¿Le da a Capel sin querer? ¿Está mirando al balón?
¿Le pudo partir el tobillo a Capel?
Resultado: tarjeta amarilla y vía libre para seguir dando leña.
Y lo digo claro: lo árbitros son culpables de que en este tipo de partidos ¿amistosos? haya rompepiernas campando a sus anchas.
A lo que iba.
Si el agredido, si el machacado, si el coceado no es merenguito o culé, entonces es que hace teatro.
Hasta el punto de que algunos de estos repugnantes medios manipuladores, a nivel nacional, le dan púlpito a un impresentable como el tal Viera, portero del Villarreal, con sus impresentables declaraciones sobre Capel.
Le dan un púlpito para decir las burradas que el elemento quiera decir y, además, casi que las respaldan.
Anda que si lo que le hicieron a Capel en el Carranza los “partetibias” del Villarreal se lo hacen a cualquiera de la galaxia iba a suceder lo mismo.
Y todo esto que denuncio en este post es tan así, fijaos, que incluso el propio Diego Capel tiene miedo de contar la verdad (lean esto despacio, por favor, porque es espeluznante: tiene miedo de contar la verdad), por la campañita que la mafia mediática de este país (payasos incluídos) puede hacer a su costa.
¿Triste, verdad que sí?
Lo que nos merecemos, diría yo.
Y lo digo convencido.
No por eso yo voy a callar, aunque a mí no me lea nadie.
Pero tenemos lo que nos merecemos.
Esta es mi opinión.
No olvidemos a los carapapas que constantemente pululan por doquier balbuceando estupideces varias como “señorío”, “respeto”, “educación” cuando se refieren a los medios oficiales del Sevilla FC.
Señorío, respeto y educación para todo aquel que nos lo muestre antes.
Para el manipulador, para el cuatrero, para el agresor, para la mafia, leña al mono.
Defensa propia.
Porque si nosotros no defendemos lo nuestro nadie lo hará por nosotros.
Porque los medios oficiales son eso, medios oficiales, que también hay tela de gente que no se entera (o no quiere enterarse) de esto: medios oficiales, propios del club, para lo que el club necesite.
Y un club como el Sevilla FC, estando colocado donde está colocado, descomponiendo barriguitas de los ultras “imparciales” de los dos mastodontes, pintándoles la cara de vez en cuando (cada vez más), necesita muchas cosas en estos niveles.
Porque la desigualdad es evidentísima.
Para eso (además de para muchas otras cosas) deben estar los medios oficiales que ni son imparciales, ni son subjetivos ni están disfrazados de nada.
Y porque es muy triste, tristísimo, que futbolistas como Capel o como Navas se tengan que joder porque los inflan a patadas en cada partido y, encima, no pueden ni abrir la boca por temor a lo que harán los cuatreros con esas palabras.
Pura mafia.
Y ante la mafia, dos opciones: la trinchera o la bajada de pantalones.
Yo hace muchos años (no existían los medios oficiales todavía) que tomé mi decisión.
Se me olvidaba. Hay una tercera opción.
La de los colaboracionistas.
Pero estos, que existen, son tan deplorables que lo mejor que podemos hacer es ignorarlos.
El que no es nadie, nunca será alguien, por mucho que lo intente. ![]()




