¡Ahí queó!

No me voy a extender demasiado.

He querido usar esa expresión tan nuestra para deciros que hasta aquí he llegado, por el momento.

Hace un par de años, cuando Guardiola decidió marcharse del club de su vida, en la rueda de prensa de despedida dijo una frase que se me quedó grabada. Explicó algo así como que estaba tan saturado que se le había agotado la pasión por el fútbol y que necesitaba alejarse de él para tratar de recuperarla, porque en el fútbol (¡y en todo en la vida, qué diablos!) sin pasión es inútil hacer nada.

Obviamente salvando las distancias, algo así me sucede a mí.

Necesito alejarme del fútbol, once años después de aquel septiembre de 2003, cuando presenté a Del Nido mi proyecto de SFC Radio.

Más exactamente, necesito dejar de estar expuesto, abandonar la esfera pública en la que me he venido moviendo en estos últimos once años.

Mi gente cercana, la que de verdad me importa, esos a los que les importo de verdad, están felices. Y ya con eso, doy por bueno este paso que hoy doy.

Se acabó mi presencia en la radio, en cualquier radio. Se acabó actualizar el blog. Lo cierro y no sé si será un cierre definitivo, para siempre, o si algún día lo retomaré. Sobre la radio, igual. No sé si alguna vez en mi vida volveré a narrar algún partido de fútbol, pero de momento, esta es mi decisión.

Esta temporada, desde ya, volveré a mi esfera privada, volveré a mi intimidad y a mi pequeño círculo. Nadie me echa. Las amenazas, las agresiones, las injurias, las calumnias, los enfermos, no pudieron conmigo. A muchos de ellos los llevé al Juzgado, donde merecían. Algunos, la mayoría, ya están condenados y se llevaron su escarmiento. Otros están pendientes de juicio o de recursos que presentaron tras ser condenados en primera instancia. Todo llegará. Creo en la Justicia (con jueces como Doña Cristina Loma Martínez, del Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla es como para no creer) y creo en el departamento de delitos informáticos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que tan extraordinario desempeño han realizado cada vez que los necesité.

Ninguno de aquellos impresentables pudo callarme nunca. Ahora, yo decido. Me voy yo y me voy ahora. Satisfecho y orgulloso por todo lo que he podido hacer en más de diez años y sabiendo que, de alguna manera, ayudé a mi Sevilla Fútbol Club e hice cosas por él que ahí quedan.

Lo único que mantendré será mi cuenta de Twitter (@alvaradoblog) aunque en estos próximos días lo mismo la tengo un poco al ralentí. Pero no la cerraré. Al fin y al cabo, cualquier persona de a pie tiene derecho a mantener una cuenta de Twitter…¿por qué no yo?

Cerramos otra etapa. La he disfrutado hasta el extremo y la he sufrido como no podéis imaginar. Los amigos ya sabéis que me tenéis donde siempre. Los enemigos, mejor dicho, aquellos poresitos que se creen mis enemigos (a mis enemigos, como a mis amigos, los elijo yo) les deseo que curen pronto esa obsesión enfermiza que tienen conmigo. Yo ya no estaré, no merece la pena que sigáis alimentando ese odio y esa envidia que os ha comido por dentro durante tanto tiempo.

A los que quisieron cerrar mi boca y ahora andan arrastrándose por oscuros rincones viendo qué migajas pueden seguir arañando en este oscuro mundo del fútbol negocio, os digo que ya veis cómo ha cambiado la película…

Pido perdón de corazón a aquellos, si alguno queda, que encontraban algo distinto, diferente, en este blog y en mis narraciones o programas de radio. Mi eterno agradecimiento por su fidelidad. Espero que me comprendáis.

Blog cerrado. Micrófono apagado.

Vuelvo a mi esfera privada.

¡Salud y Sevillismo!


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