Definitivamente Mongolia
Miércoles, Agosto 27th, 2008La culpa la tiene Renolito. Parece mentira pero llegamos!! Y menos mal que lo hicimos porque Mongolia es un país impresionante, el más bonito, espectacular y misterioso de todos los países por los que hemos pasado, de un total de 12 países.

Estamos muy contentos, ahora que ya estamos de vuelta y vemos las fotos nos damos cuenta de lo que hemos hecho, y nos emocionamos! De hecho, el vuelo de Ulan-Bator a Beijing era de dos horas…uff, y todo con un Renault 4L de 852 cc, y de 1978.
Desde la última vez que notificamos nos han ocurrido las cosas más interesantes, y ha sido sin duda la parte más dura del rally. Conseguimos coger el ferry para poder cruzar el Caspio y llegar a Kajastán. Cuando llegamos fue impresionante porque éramos 12 participantes con ganas de pisar el pedal; era desierto y condujimos toda la noche y todo el día siguiente, hasta 50 kms pasado la frontera de Uzbekistán, allí acampamos los equipos juntos. No hemos visto tantas estrellas nunca.
Primeros camellos, caras rasgadas (Genghis Khan llegó lejos), pastores, caballos salvajes, mucho calor, primeros pinchazos…
Uzbekistán es probablemente el segundo país que más nos ha gustado, Khiva, Bukhara, Samarkanda son ciudades/pueblos impresionantes. Sobre todo nos gustaron sus gentes: “Salam Malecum”, y hacían el gesto de tocarse el corazón, muy acogedor. Visitamos muchos mecánicos por distintos problemas; el desierto y sus carriles, y las ganas nos pasaron factura.
El 9 de Agosto estábamos de nuevo en Kajastán, teníamos intención de dormir en Almati, la ciudad más importante de este inmenso pais; también muy bonito y con gente amable, quizá más influenciada por Rusia que en Uzbekistán. La película Borat no hace honores a lo que este país muestra a sus visitantes.
Desgraciadamente nuestra pesadilla con el coche vino de golpe. Tardamos 6 días en hacer 700 km. Nos quedamos un día en mitad de la nada sin gasolina y con problemas con la bomba de gasolina que no nos permitían avanzar, con 15 dólares únicamente, sin ducharnos, sin dormir, con hambre y sin agua!! (Cuando nos metimos en esto nos arriesgábamos a este tipo de cosas, estamos muy orgullosos de haber vivido estas experiencias)…fuimos remolcados, nos quedamos tirados 4 veces más después de haber “arreglado”: desesperante. De hecho fuimos a una agencia a preguntar vuelos desde Almati.
La verdad es que le echamos muchísimas ganas, todos soñábamos con llegar a Mongolia. Y seguimos sin dormir directamente hasta Rusia. En la frontera descubrimos la república independiente de Taxistán: unos ingleses en taxi londinense atrapados en tierra de nadie por problemas con los visados, les dimos agua y comida: continuamos.
La mayoría de la región de la Altai Rusa la cruzamos de noche, una pena. Amaneció a 100 km de Mongolia, casi se me saltan las lágrimas de lo bonito que era el sitio. Por supuesto cuando los demás despertaron sacamos la bandera de nuestro Sevilla, este lugar era para lucirla.
Primeros Yacs, ya no había rusos rubios, eran genghis khanes. La frontera de Rusia con Mongolia era espectacular, 15 kms de tierra de nadie por montañas, y justo después de pasar el paso fronterizo Mongol todo cambió. “Welcome to Mongolia” el único policía militar que nos dijo esto en todo el viaje, a nosotros y a todos los demás equipos por lo visto.
Para el caso de Mongolia es mejor que se muestre cómo es:
Los tres mejores días del rally sin duda, momentos épicos, sinceramente la región de Khovd y de Altai parece que no son del planeta tierra, y sus gentes viven apartados de lo que pasa en el mundo exterior, la moda, los manjares, el veranito, las oficinas, y el tráfico no iba con ellos. Yurtas, rebaños, caballos salvajes, lagos, montañas verdes, nevadas, glaciares, montañas rocosas, desierto y praderas en una separación de 400 km. Nunca hemos visto nada igual. Éstas son las carreteras mongolas:
Y esta es nuestra bandera, no sabemos si existen sitios tan remotos, seguro que sí, pero pocos; nos hemos tomado la libertad de extenderla y ondearla y decir: “vaya tela, no me lo creo, aquí estamos con la bandera de nuestro equipo, quien nos lo iba a decir, salió perfecto, era el sitio ideal”.
Nuestro Renolito murió antes de la ciudad de Altai. Muy orgullosos, nos llevamos el respeto de muchos equipos impresionados sinceramente por llegar tan lejos con las características de nuestro coche, muchos de ellos rotos por el camino. Nos quedamos a 800 km de Ulan-Bator. Nos duchamos después de 7 días J. Entregamos las llaves del coche en donación, unas cervezas, con dos ya íbamos listos…J y vuelta a casa.
Han sido muchos los motivos por los que hemos hecho este rally, pero que no duden los lectores de Jesús Alvarado y los aficionados sevillistas que desde el primer momento pensamos en que sería una forma única de llevar en volandas nuestro escudo; darlo a conocer no ha hecho falta; salvo en Mongolia, ya saben por allí que jugamos como los ángeles y que cuando salimos a morder no hay nadie que nos pare. Me da a mí que en el ****** de la Palmera no entienden de esto, y tampoco tienen aficionados con dos cojones como nosotros para salir de paseo a Mongolia para “lucirla”. Qué van a lucir.
Esta ha sido nuestra aventura, muchas gracias a los que la habéis seguido. Y sobre todo, muchas gracias a Jesús por darnos la oportunidad de hacerla llegar de esta manera.
Un abrazo de parte de los tres.
Álvaro, Borja y Luis.
Teamtin in Mongolia.




















