Otra vez con un sólo delantero: ahora, Kanouté
Sábado, Noviembre 8th, 2008Afronta el equipo más grande de Andalucía de todos los tiempos su séptimo partido crucificado por las bajas.
Mientras los manipuladores de la alegre pandilla y de la ultralechuga mediática continúen echando paladas de tierra sobre LA REALIDAD DE LAS COSAS habrá que seguir recordando desde este blog LA REALIDAD DE LAS COSAS.
Para el partido de mañana ante el Recreativo de Huelva, el Sevilla FC vuelve a presentar una convocatoria con uno solo delantero de la primera plantilla. Del resto, no puede jugar ninguno ya sea por lesión (Chevantón, Acosta, Koné) o por sanción Luis Fabiano.
Palop, Javi Varas, Crespo, Fernando Navarro, Mosquera, Squillaci, David Prieto, Escudé, Romaric, Fazio, Maresca, Jesús Navas, Renato, Diego Capel, Adriano, Kanouté, De Mul y Carreño.
Lesionados, además de los dos de larga duración, Koné y Javi Navarro: Drago, Konko, Duscher, Chevantón y Acosta. Sancionado (gracias al impresentable de Pérez Lasa, del que esta semana que viene sacaré una cosita muy, muy curiosa), Luis Fabiano.
Ocho bajas.
Bueno, al menos ya no son nueve.

De manera que el único delantero con el que contaremos será Kanouté, recién salido de una lesión muscular que le ha tenido un mes parado y, lógicamente, con la merma que supone para un futbolista como Kanouté jugar al fútbol después de estar un mes parado.
¿Esto es una excusa, como mantienen algunos sucios mafiosos de los medios de desinformación de esta ciudad?
No.
Es una realidad.
Y como ellos, los profesionales, los objetivos, los imparciales, los que siempre apoyan a los equipos sevillanos no lo dicen, pues lo digo yo.
Lista de convocados (repito, con un sólo delantero y mermado por la inactividad) para esperar al Recreativo de Huelva. Séptimo partido en este plan.
Lo diré otra vez: el partido de mañana frente al Recre es el séptimo partido que el Sevilla FC afronta plagado de bajas.
Subrayado y en negrita.
En Madrid se han lesionado Van Nistelrooy y Robben y parece que esto es el fin del mundo.
En Barcelona el lesionado ha sido Iniesta y por fuerza, dicen los medios culés, el equipo tiene que notar esa baja.
El Sevilla lleva siete partidos cosido por las ausencias (en la mayoría de los partidos, entre nueve y once y en todos los casos con uno o ninguno de sus delanteros disponibles) pero según dicen los sevillistas de la alegre pandilla, esto no son más que excusas.
Es importante para ellos borrar cualquier rastro de explicación razonable a lo que está pasando para que ellos, llegado el caso, tengan (o crean tener) libertad absoluta para sacar la guadaña, la guillotina y la silla eléctrica.
Hay que vender, claro, lo que todos vemos: que el equipo tiene problemas de gol (de las cuatro derrotas que llevamos, en tres de ellas no hemos sido capaces de marcar), que el medio campo, en ocasiones, no es capaz de sostener al rival, que no hay frescura en los futbolistas, que están muy lentos, que no tienen chispa, que no llegamos arriba con claridad.
Todo eso es verdad y todo eso lo comentamos todos, un servidor incluido.
La diferencia es que mientras que los manipuladores de la alegre pandilla y de la lechuga mediática explican, desde su cretinismo absoluto, que esto es porque Jiménez es muy malo, o porque el pésimo es Monchi, o porque los futbolistas son malísimos (incluso los insultan abiertamente en sus “crónicas”) yo insisto en la realidad de que este es nuestro séptimo partido hundidos por las ausencias.
Porque a lo mejor tiene algo que ver. A lo mejor, digo.
Y no tengo más remedio que recurrir de nuevo a Paco Chaparro al que, de paso y como sé que suele leer este blog que nadie lee, le agradezco de nuevo su hombría de bien y su sinceridad a la hora de enjuiciar las cosas.
Que otra cosa sería estudiar a cuento de qué le tienen que preguntar estos fascinerosos al entrenador del otro equipo de la ciudad por las cosas que pasan en el Sevilla FC jugando ellos en Soria y nosotros contra el Recre, pero eso no es culpa de Chaparro, sino del payaso que hace la pregunta.
Chaparro, hombre de fútbol, con décadas dedicadas a este deporte. Chaparro, entrenador de Primera División. Chaparro, el entrenador del eterno rival.
Chaparro sí que ve lo mismo que yo. Chaparro sí que cree que esta plaga de siete partidos con tantísimos hombres lesionados tiene importancia.
Lo que para papafritas redomados como Perversito el Largo, o el Capitán Matutano, o el jefecillo arrastrado, o Paquito Sepela o el deshollinador no son más que excusas, para Paco Chaparro son motivos más que suficientes para justificar, sin ningún género de dudas, la mala racha que andamos atravesando.
Seguramente será que Paco Chaparro también se dedica a buscar “excusas” para tapar la mala racha de resultados del Sevilla Fútbol Club.
Una vez más, Paco Chaparro ,deja a esta cuadrilla de manipuladores con el culo al aire.
Y les apesta tela, dicho sea de paso.
Ese sector de la prensa deportiva de Sevilla copado por la alegre pandilla (ya sabéis, todos ellos muy ultra sevillistas y muy antibéticos, pero más anti Del Nido que ultrasevillistas y antibéticos) están sumergidos en la mierda hasta las trancas.
Pero no dan su brazo a torcer.
Genuino representante de esta subespecie periodística es el chico este llamado Víctor Fernández.
Este veía los partidos del Sevilla, dice él, en la Grada Norte, con los Biris. Dice él, repito, no lo digo yo. Este es tela de sevillista y no puede ver al otro equipo de la ciudad. Esto ya lo digo yo.
Y él.
Este chico, que estuvo en Lieja el otro día aunque no viajó en la expedición oficial (no sé si por tiesura del Grupo Prisa o por decisión propia de la criatura) y se tuvo que buscar las papas con líneas de bajo coste vuelve hoy a brindarnos un nuevo ejemplo más de su extraña y enrevesada personalidad.
Antes de ofreceros la basura que publica el chavalito, os ofreceré la previa que escupió en el Sevilla- Osasuna de la pasada temporada.
Era la jornada 21. El Sevilla afrontaba el choque con los navarros en novena posición.
Con los puestos de Champions a once puntos y tan sólo a cuatro puntos del descenso.
Partido vital.
Bueno, pues el muchachito este, tan ex-biri, tan sevillista, tan amante de sus colores, se despachaba con la siguiente previa.
Y ahora decidme, diez meses después (diez meses después…), dónde está la diferencia con la que vomita hoy en las páginas del diario deportivo oficial del Grupo prisa, ese que en nuestra ciudad compran tres o cuatro.
Aparte de que miente como un bellaco (pero esto no es nuevo: acordémonos de la sudaderas y de mil cosas más que se pueden comprobar en este blog) la chulería del elemento es digna de ser resaltada.
Se nota que le pica lo que se cuece en la cocina de este blog que nadie lee. Mirad esta frase, sacada de entre las muchas barbaridades que escribe hoy el personajillo:
“El debate sobre la capacidad de Jiménez lleva abierto un año.”
Recordad este vídeo.
En cada cosa que escribes, Víctor Fernández, se te huele el odio, chaval. Se deja ver en cada gesto tuyo, en cada palabra. Se masca la impotencia acumulada después de tantos años y de tantos títulos. Se palpa que lees este blog, y que te jode lo que aquí lees, y que te arañas la cara constantemente.
Tú sigue, Víctor Fernández, que yo seguiré contigo. No te quepa duda.
Seguiré denunciando tus rastreras campañitas, las que pergeñáis tú y tus pandilleros, seguiré demostrando tus mentiras y tus falacias, seguiré siempre.
Aquellos tiempos en los que había carta blanca para la mentira, el insulto a jugadores, técnicos, dirigentes del Sevilla FC, esos tiempos ya se acabaron.
Ahora ya tenéis algo enfrente para demostrar hasta qué punto puede llegar vuestra ruindad.
Con la palabra. Con la palabra como arma única.
Con la palabra y con la verdad.
Habemus mantra.
No creo que sea necesario recordar que hace muy pocos días, adelanté en este blog que el próximo en ser colocado en el punto de mira de estos terroristas de la pluma y del micrófono iba a ser Ramón Rodríguez Verdejo.
Esto escribí el pasado martes: qué miserable el tratamiento que van a empezar a darle a Monchi, quedáis advertidos, la próxima víctima de estos buitres rastreros se llama Ramón Rodríguez Verdejo
Ahí lo tenéis. No han tardado ni una semana.
Y da lo mismo que sea mentira lo que escriben o lo que vomitan por sus micrófonos, porque queramos o no habrá gente que les eche cuenta.
Y como ellos lo saben, ya preparan el partido de mañana, como prepararon el del Español en la primera temporada del hombre de la mancha, o el de Osasuna la pasada temporada, o el del Murcia.
Rezando a todos sus demonios (iba a decir dioses, pero no, este tipo de personajillos pintureros no tienen dioses, por mucho que sean tan capillitas como son, qué hipocresía más grande la de este tipo de notas) para que, por favor, por favor, se dé un nuevo mal resultado del Sevilla FC y puedan ellos disfrutar como cerdos en un lodazal (disfruta un cerdo en un lodazal ¿eh?) viendo el Ramón Sánchez-Pizjuán vuelto del revés pidiendo cabezas por doquier.
Ardiendo.
Ese, y no otro, es desde hace años el sueño de estos magníficos sevillistas de la alegre pandilla.
Ejemplo clarito de lo que digo es la mugrienta previa que acaba de sacarse del colmillo ese patético aspirante a papafrita que va derrotando por los rincones del muchotomate a ver si sus jefezuelos se fijan en él y le dan algún terrón de azúcar. El elemento se llama José Antonio Jiménez, aprendiz de manipulador, haciendo méritos para tal vez algún día llegar a ser, con todas las de ley, otro de estos sevillistas odiadores natos, sevillistas ávidos de derrotas de su equipo.
Claro que para encontrar este tipo de “sevillistas” ávidos de derrotas de “su” equipo no hay que irse a la prensa.
Busca portales que se digan sevillistas, y en el más nauseabundo que encuentres, ahí te paras.
Pero hablaba de los papafritas, de esos de los que me sé vida y milagros.
Yo lo sé y ellos saben que yo lo sé, desde hace mucho tiempo. Y lo sé porque hace años ellos me lo contaban tan tranquilos, tan fríamente, tan como si nada.
Y ese, y no otro ,es el problema de tan simpáticas criaturas.
Ahora sólo queda esperar a que los demás ultrasevillistas y antibéticos de toda la vida, que todos ellos han sido o son todavía socios del equipo más grande de Andalucía de todos los tiempos, tipo Manolito Aguilar, Santiago Ortega, Chazarri, Paco Cepeda, Lucas Haurie y compañía recojan el mantra y nos deleiten con su enésima campaña manipuladora con el único objetivo (tantas veces errado) de tratar de hundir el proyecto de la única víctima de sus sueños, tan deseada como perseguida: José María Del Nido y su proyecto triunfante.
Quiera Dios que ante el Recreativo retomemos la senda de las victorias.


